Pulir la hoja del cuchillo es un paso crucial para mantener su filo y atractivo estético. Después del pulido, la hoja reduce la fricción durante el corte, haciendo que el rebanado sea más suave y preciso. También protege el acero contra la humedad y la oxidación, lo cual protege al acero de la humedad y la oxidación, que pueden causar óxido y pérdida de filo con el tiempo. Una hoja bien pulida mejorará significativamente su rendimiento y durabilidad.
La molienda húmeda es un método que utiliza un líquido como lubricante y medio refrigerante. En comparación con la molienda en seco, la principal ventaja de la molienda húmeda radica en su capacidad para producir tamaños de partícula más finos y uniformes. Esto se debe al efecto lubricante del medio líquido, que ayuda a reducir la fricción y la generación de calor durante el proceso de molienda. Los líquidos contribuyen a absorber las vibraciones y a disminuir los niveles de ruido, creando así un entorno de trabajo más silencioso y confortable. Además, la molienda húmeda puede mejorar la dispersión y la uniformidad de los componentes, lo que incrementa la calidad y el rendimiento del producto.
El tratamiento térmico de los cuchillos es una parte fundamental del proceso de fabricación de cuchillos. Los fabricantes someten las hojas a temperaturas específicas durante intervalos de tiempo determinados con el fin de dotarlas de propiedades concretas. El tratamiento térmico modifica la estructura molecular del metal o de la aleación, lo que permite a los fabricantes ajustar la dureza, ductilidad, resistencia del material, tenacidad, maleabilidad, resistencia a la temperatura y magnetismo de la hoja.
Utilizamos un proceso de tratamiento térmico de alta temperatura de 1040 °C de última generación, que maximiza la calidad de los cuchillos, superando ampliamente los métodos inferiores de tratamiento térmico empleados por la mayoría de las pequeñas marcas competidoras.
Probar la dureza de la hoja es importante porque ayuda a determinar el rendimiento y la durabilidad del cuchillo. Un cuchillo con una dureza adecuada mantendrá su filo durante más tiempo, requerirá afilado con menos frecuencia y ofrecerá una experiencia de corte más confiable.
La prueba de dureza Rockwell es el método más utilizado para medir la dureza de las hojas de cuchillo. El valor HRC indica el nivel de dureza de la hoja. Cada cuchillo que producimos garantiza que la hoja cumpla con el estándar especificado de dureza Rockwell.
La prueba CATRA (Cutlery and Allied Trades Research Association) es uno de los métodos más respetados para medir la nitidez de los cuchillos y su capacidad de retención del filo.
La máquina que utilizamos para las pruebas de nitidez es importada del Reino Unido, CATRA, y todos los papeles para las pruebas también son importados. Compramos regularmente papel de prueba dos veces al año, lo que garantiza que cada cuchillo KUISINE que pasa las pruebas de laboratorio alcance tanto una capacidad de corte óptima como una durabilidad superior, asegurando eficiencia y ahorros en uso profesional.
El equipo está configurado para la prueba de corrosión con el fin de verificar el rendimiento anti-corrosión del cuchillo según los requisitos de ensayo de la norma ISO 8442.
Todo el acero entrante debe someterse a un análisis mediante espectroscopia para garantizar que su calidad sea adecuada para la producción.
Podemos realizar el análisis metalográfico para verificar la estructura interna del material.